jueves, 10 de junio de 2010

Sonrisas.-


Una ves escuche decir que regalar nuestra sonrisa llena al corazón ajeno de felicidad y no nos cuesta nada regalarla, aveces la gente puede sonreír tiernamente, felizmente, tristemente, yo soy de las personas que no me cuestan sacar sonrisas para nada.. aunque mi interior este lleno de amargos sentimientos, no me gusta demostrar lo que siento porque eso ase que las demás personas puedan ver tu punto débil donde se pueden meter y hacer estragos con tu corazón y mente. Hoy me da miedo sonreír a cualquiera, ya no sabes que sensación puedes provocar en el receptor es algo triste pero cada vez más cierto. aun guardo en mi memoria el día en que me tomaba un helado y una niña de mas o menos 5 a 7 años corre hacía mi y me regala una flor amarilla me mira, me sonríe y sale corriendo. No sabe el favor que me hizo en ese instante la alegría que recorrió mi ser con su cara tan risueña me lleno el alma y ese momento lo guardo en el rincón más difícil de llegar de mi cerebro. Lo quiero todo y no necesito nada, quiero ser una muñeca de porcelana que con el pasar de los tiempos no cambia pero se llena de polvo y siempre con una mirada fija a un horizonte vació ser fría sin sentimientos para ya no poder sentir las demás sonrisas de la gente y así esconderme dentro de mi baúl en el cual apenas veo la luz.

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